LAGUNA DEL INCA
       

La laguna del Inca, es el nombre dado a una laguna ubicada en la cordillera de los Andes en la zona de Portillo, ubicada en la provincia de Los Andes, V Región de Valparaíso, en Chile; e igualmente el nombre utilizado para referirse a una leyenda referente a esta laguna.
        Leyenda
        Cuenta la leyenda que existió un lago en el incanato, el cual representó las penas de amor del inca Illi Yupanqui; y que según las tradiciones, sería la laguna actualmente conocida como La laguna del Inca. Según la leyenda, en esta laguna Illi Yupanqui lloró todas sus penas cuando la princesa inca Kora-lle murió al sufrir un accidente al estar cumpliendo una tradición para su matrimonio. El Inca, lloró en esta laguna ya que aquí fue dejado el cuerpo de su amada, y se dice que en ese momento la laguna se volvió color esmeralda, teñido por el color de los ojos que el hijo del Sol no pudo más despertar. También se dice que en ciertas noches de invierno todavía se pueden oír los lamentos del Inca.
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HISTORIA CRISTO REDENTOR
       
        Al iniciarse el siglo XX el Papa León XIII dirigió una serie de cartas encíclicas rogando por un mundo de paz y armonía y reclamando una mayor devoción por el Cristo Redentor. Teniendo en cuenta este pedido y preocupado por la posibilidad de un conflicto armado entre Argentina y Chile debido a un litigio fronterizo de larga data, el obispo de Cuyo, monseñor Marcelino del Carmen Benavente, prometió públicamente erigir una estatua al Cristo Redentor que recordara el mensaje de paz que Jesús había traído al mundo. Esta estatua, de unos 7 m de envergadura, fue realizada por el escultor Mateo Alonso (nacido en 1878 en la Ciudad de Buenos Aires) y durante un tiempo quedó en exhibición en el patio del Colegio Lacordaire, de la orden dominica, ubicado en Buenos Aires.
        En este colegio se reunía la Asociación de Madres Cristianas presidida por la señora Ángela Oliveira Cézar de Costa, nacida en Gualeguaychú (Entre Ríos), pero perteneciente a la aristocracia porteña, quien consideró que sería una buena idea trasladar la estatua a la cordillera de los Andes que separa a ambos países en caso de que firmaran la paz, como un símbolo de unión entre las dos naciones. Ella sufría particularmente por la posibilidad de un conflicto bélico pues tenía un hermano general que estaba en la cordillera preparándose para lo que parecía una guerra inminente. Gracias a sus influencias —era amiga del presidente argentino Julio Argentino Roca— logró interesar a los gobiernos de la Argentina y Chile en su proyecto.
        En mayo de 1902 ambas repúblicas llegaban por fin a una solución pacífica mediante los llamados Pactos de Mayo. En una comida servida en el Lacordaire, en presencia de delegaciones de ambos países, se decidió entonces dar visto bueno al proyecto. Ángela comenzó a movilizarse para obtener apoyo y recursos por suscripción pública; y junto con el obispo Benavente gestionó el traslado de la figura a Mendoza para ser emplazado en el paso de la Cumbre del Bermejo, por el que en 1817 el general San Martín condujo al ejército libertador, en el límite entre Chile y la Argentina.
        En 1904 las piezas de bronce del Cristo se transportaron 1.200 km por tren hasta cerca del pequeño poblado argentino de Las Cuevas y luego se las subió a lomo de mula hasta la cumbre andina, a 3.854 msnm. El 15 de febrero de 1904 quedó terminado el pedestal de granito diseñado por Molina Civit siendo la obra dirigida por el Ingeniero Conti, trabajando unos 100 obreros para su construcción. El escultor Mateo Alonso dirigió los trabajos de montaje de las piezas que forman el Cristo. La figura de Jesús se colocó de manera que mira siguiendo la línea del límite parada sobre la mitad de un globo terráqueo. Con la mano izquierda sostiene la cruz, apoyada sobre el hemisferio terrestre, y con la derecha parece impartir la bendición. La imagen tiene casi siete metros de altura y se yergue sobre un pedestal de granito de unos seis metros con un peso de 4 t.
       
        La inauguración
       
        El 13 de marzo de 1904, pese a lo inhóspito del lugar, tres mil chilenos y argentinos acudieron a la inauguración del monumento y vieron a los ejércitos chileno y argentino, que poco tiempo atrás tal vez hubieran tenido que destrozarse, pacíficamente juntos disparando las salvas de reglamento. En ese entonces era presidente de la Argentina el General Julio Argentino Roca y presidente de Chile Germán Riesco. Ambos no pudieron concurrir pero sí lo hicieron los ministros de relaciones exteriores de ambos países, Raimundo Silva Cruz, por Chile y José Antonio Terry, por la Argentina. También estuvieron presentes el arzobispo de Buenos Aires, Mariano Antonio Espinoza, los obispos Monseñor Benavente de Cuyo (Argentina) y Monseñor Ramón Ángel Jara de San Carlos de Ancud (Chile).
        En la pomposa ceremonia, en la que no faltó el champán, se descubrieron placas alusivas al momento, una de ellas ofrendada por la República Argentina y otra por los obreros de Buenos Aires. La primera es obra del escultor Alonso y fue fundida en los talleres del Arsenal de Guerra de la Argentina. Es una obra de arte que representa un libro abierto en cada una de cuyas hojas se destaca una mujer, simbolizando a Chile y a la Argentina. Una inscripción en latín dice: Ipse est pax nostra qui facit utraque unum (Él ha hecho que nos unamos).
       
        Hechos posteriores
       
        Camino al Cristo Redentor, lado argentino
       
        Años después las inclemencias del tiempo destruyeron la cruz del Cristo. Esta parte fue restaurada en 1916 aprovechándose el bronce original de la pieza para acuñar medallas conmemorativas del acontecimiento de 1904. Varias placas conmemorativas se fueron añadiendo con paso del tiempo, entre ellas una colocada el 17 de enero de 1937 por los Rotary Club de Uruguay, Chile y la Argentina con la inscripción de una frase dicha el día de la inauguración por el obispo de Ancud, Ramón Angel Jara: “Se desplomarán primero estas montañas, antes que argentinos y chilenos rompan la paz jurada a los pies del Cristo Redentor”. En 1993 peligraba la estabilidad de la obra debido a que el clima y los movimientos sísmicos habían dañado al terreno. El gobierno mendocino realizó reparaciones tanto al monumento como a los dos únicos edificios cercanos que alguna vez fueron utilizados como estaciones meteorológicas. El 13 de marzo de 2004 el presidente argentino Néstor Kirchner y su colega de Chile, Ricardo Lagos se reunieron junto al Cristo para celebrar los cien años de su inauguración. En el acto reafirmaron "el compromiso solemne de hermandad entre ambas naciones". En cuanto a Ángela Oliveira Cesar, que había tenido la iniciativa del traslado del Cristo, creó más tarde la Asociación de Paz Sudamericana. También escribió un libro llamado “El Cristo de los Andes". Fue candidata al premio Nobel de la Paz y cuando se inició la primera guerra mundial recolectó firmas para pedir al presidente de Estados Unidos que hiciera cesar el fuego. Murió a los 83 años en Buenos Aires y sus restos se hallan en el cementerio de Olivos.
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        UBICACION GEOGRAFICA
       
        El monumento se levanta en el paso de la Cumbre, llamado así por ser el punto más alto de la travesía entre Mendoza y Santiago de Chile. También denominado paso Iglesia (del lado de Chile) y Bermejo del argentino, por el color dominante de la montañas del lugar. Por supuesto también se lo conoce como paso del Cristo Redentor. El paso es un abra compuesta de dos portezuelos contiguos, entre la ciudad argentina de Uspallata y la chilena de Los Andes. El poblado más cercano es la villa argentina de Las Cuevas (32°48′S 70°01′O / -32.8, -70.017) con menos de 20 habitantes permanentes.
        Desde Las Cuevas parte un camino sinuoso de 9 km de largo que sube 1 km y conduce hacia el Cristo. Es sólo accesible durante el verano, cuando no nieva. Las temperaturas invernales llegan a veces a los -30 ºC. Se trata de un camino de cornisa, escarpado en la roca y grava, en medio del grandioso paisaje de la cordillera, que antiguamente era el camino obligado entre Uspallata y la localidad chilena de Juncal, hasta la construcción del túnel del Cristo Redentor cerca de Las Cuevas. A 50 m de este antiguo camino, sobre la pendiente de un cerro cubierto de abundante material suelto, a 3.854 msnm, rodeado de dos bajos edificios de piedra que alguna vez cobijaron estaciones meteorológicas y empequeñecido por las imponentes montañas, está emplazado el mayor símbolo de confraternidad entre Argentina y Chile. El acceso por el lado chileno esta habilitado para vehículos todoterreno; los automóviles a su propio riesgo. El desvío al Cristo Redentor se encuentra por el lado derecho de la entrada, por el lado chileno del tunel internacional. También puede ser escalado a pie. Se debe llenar formulario en policía internacional en la aduana chilena y pagar el peaje al retorno.
       
        MEDIALUNA DE LOS ANDES
       
       

La Medialuna de Los Andes es un recinto deportivo para la práctica del rodeo. Está ubicado en la ciudad de Los Andes. En esta medialuna se realizan diversos rodeos a lo largo de todo el año, pero el rodeo principal se realiza en Semana Santa y es un rodeo interprovincial. Este rodeo es muy popular ya que concurren las más hábiles y bien montadas colleras de toda la zona central del país, demostrando su destreza y gallardía en la pintoresca faena del amansamiento y manejo de la cabalgadura, culminando con el tradicional Champion. También concurre mucho público ya que en Semana Santa se realiza la Feria Internacional de Los Andes (FILAN), que es muy popular en la zona. Esta medialuna también es conocida a lo largo de todo el país ya que fue en el rodeo de Los Andes donde le pegaron un "combo" al Guatón Loyola, personaje de una conocida cueca nacional.
       
        La medialuna cuenta con casino, estacionamientos y un área de ventas de artesanía. La medialuna de Los Andes se ubica en Avenida Arturo Alesandri sin número, a un costado del recinto FILAN, también llamado Parque Cordillera. La medialuna tiene capacidad para 6.000 personas.
       
        En 1954 se disputó en este lugar el Campeonato Nacional de Rodeo.
       
        MEDIALUNA DE LOS ANDES
       
        GUATON LOYOLA
       
        Eduardo Loyola Pérez, más conocido como el "guatón Loyola" fue un conocido personaje al cual le pegaron un "combo" "por dárselas de encachado". Al guatón Loyola le dedicaron una cueca que en la actualidad es una de las más conocidas por los chilenos, esta cueca fue compuesta por Alejandro Gálvez. Según la canción lo acontecido fue en el rodeo de Los Andes, pero el acontecimiento habría ocurrido en el rodeo de Parral y le pusieron que fue en Los Andes para que rimara la canción y porque el rodeo de Los Andes es más conocido. En Los Andes es todo un personaje, todos los años la Municipalidad de Los Andes organiza el "Festival del Guatón Loyola" en la Medialuna de Los Andes para celebrar las Fiestas Patrias. El Guatón Loyola se dedicaba a los remates y las ferias de ganado, donde pasó buena parte de su vida como martillero público y privado y experto en corretaje de animales. Una noche de domingo en 1954 ocurrió la frisca que lo hiciera famoso.
       
        LA CUECA
       
        En el rodeo'e Los Andes, comadre Lola,
le pegaron su puñete al Guatón Loyola,
le pegaron su puñete al Guatón Loyola,
por dársela de encachao', comadre Lola,
lo dejaron pa' la historia al Guatón Loyola,
En el rodeo'e Los Andes, comadre Lola,
Combo que se perdía
lo recibía el Guatón Loyola
peleando con entereza
bajo las mesas, comadre Lola.
Combo que se perdía lo recibía el Guatón Loyola,
bajo la mesa sícomo estropajo el Guatón Loyola
el otro gallo arriba (Los Perlas dicen encima)
y el gordo abajo, comadre Lola.Quedó como cacerola,
comadre Lola, el Guatón Loyola.

       
        PORTILLO
       
        Portillo es el más antiguo centro de esquí de América del Sur. Su origen se remonta a la construcción del Ferrocarril Trasandino por ingenieros ingleses, en 1887. La práctica del esquí comenzó a realizarse como manera de entretenimiento por los ingleses que trabajaban en la obra. Sólo en 1910 luego de la inauguración del ferrocarril comenzaron a llegar deportistas que utilizaban el mismo tren como andarivel entre Caracoles y Juncal.
        En 1909 se funda el primer club de esquí (el Club Alemán de Excursión, en Valparaíso) que comenzaron a visitar la zona de la Laguna del Inca, llamada Portillo. Ya en la década de los años 30s, fue instalado el primer andarivel de arrastre. Europeos y estadounidenses comenzaron a llegar y a popularizar el deporte entre los chilenos. Luego, la construcción de una cabaña para el alojamiento daría lugar al origen del actual Hotel Portillo. En los años 40s, se fundó una sociedad para la construcción de un gran hotel; sin embargo, la empresa fracasó. En 1949, y con aporte del gobierno chileno, finalmente se construyó un modesto hotel de 125 habitaciones. El centro de esquí poseía dos andariveles de silla para una persona y un andarivel de arrastre. La Escuela de Montaña del Ejército de Chile quedó a cargo de la administración del centro de esquí. Sin embargo, la falta de experiencia del gobierno en la administración de un complejo como éste llevó a su privatización en 1960.
        El 15 de junio de 1961 fue inaugurado el nuevo complejo del centro de esquí de Portillo, ahora en manos estadounidenses. Fueron invitadas importantes personalidades de la época, y la Escuela de Esquí quedó a cargo del medallista olímpico Othmar Schneide. Como forma de promocionar este nuevo lugar del turismo de deportes de invierno, Portillo fue elegida como sede del Campeonato Mundial de Esquí de 1966 por la FIS. Las construcciones necesarias para la realización del torneo fueron prácticamente destruidas en 1965 por un tifón del Pacífico Sur con vientos de más de 200 kph. Sin embargo, los trabajos fueron reiniciados y, en agosto de 1966 fue inaugurado el único torneo de esquí realizado al sur del Ecuador, con la presencia del Presidente Eduardo Frei Montalva.
        En la actualidad, Portillo es un lugar de entrenamiento para las principales delegaciones olímpicas, como las de Estados Unidos y Alemania. En sus canchas fue batido también el récord de velocidad en descenso (en la pista "Kilómetro Lanzado", diseñada especialmente para la velocidad), en 1987 por Michael Prufer al superar los 217,68 kilómetros por hora.
        La temporada de esquí en general se extiende desde mediados de junio a principios de octubre.